La ZBS atiende a una población de 860 habitantes distribuidos en núcleos rurales, con una de las pirámides más envejecidas de la provincia: 43,9% mayores de 65 años, 20% mayores de 80 años. Este sobreenvejecimiento, la dispersión geográfica y la elevada prevalencia de fragilidad, dependencia funcional y pluripatología crónica (HTA, DM, insuficiencia cardiaca, EPOC, demencias y procesos oncológicos), limita la movilidad, dificultando el acceso a consultorios locales. Para mejorar la equidad vacunal, el equipo de atención primaria del centro implementó una estrategia de vacunación domiciliaria dirigida a personas frágiles, dependientes o con movilidad reducida. Durante la última campaña se vacunaron en domicilio entre 18 y 20 pacientes. Las visitas se organizaron mediante rutas planificadas, con administración “a pie de cama o sillón” y vigilancia postvacunal en el propio domicilio. Los pacientes y cuidadores expresaron mayor seguridad, comodidad y agradecimiento, destacando la reducción de desplazamientos y la evitación de pérdidas laborales de familiares. La intervención permitió mejorar la accesibilidad y aumentar la cobertura vacunal en un grupo especialmente vulnerable, reforzando la confianza y la continuidad asistencial. En un entorno rural disperso, la vacunación domiciliaria se consolida como una herramienta clave para garantizar equidad, seguridad y calidad asistencial. |